Hola de nuevo!

Hola, qué tal?

Ha pasado algún tiempo desde que no sabemos nada los unos de los otros. Os pedí tiempo, `no era por tí, era por mí´. Pero sé que somos como los buenos amigos, que aunque pase mucho tiempo, todo sigue igual.

Durante esta temporada sin pasar por aquí he estado trabajando, en la sombra, para vosotros. He leído, he pensado, he ampliado mis intereses, he abierto mi mente… Y he hecho maletas. Ahora estoy en Dinamarca, porque es considerado uno de los países en los que la gente mejor se organiza, también porque se dice que es la nación más feliz del mundo… o al menos eso pone en el aeropuerto cuando llegas.

imageHe venido para aprender más cosas, y poder contarlas.

Así que, amigos, aquí comienza sencilloesmejor en Dinamarca.

Nota: voy a intentar escribir estas nuevas entradas también en inglés. Así, por una parte practico y, por otra, puede llegar a más gente. Os pido que, por favor, si encontráis errores en el texto en inglés, me lo digáis. Me estaréis haciendo un gran favor! 

Hello, how are you?

A long time ago that we don´t know anything about each other. I asked you to give me some time, ´it was for me, not for you´. But I know we are like the good friends, though time moves on, nothing changes.

During the time I have been without writing, I have been working, in the dark, for you. I have read, I have thought, I have opened new doors, I have opened my mind also… And I have packed my suitcase. Now, I am in Denmark, because it is considered one of the countries in where people are more organised, and, also, it is said that is the world´s happiest nation… or, at least, you can read it when you arrives in the airport.

I have come here to learn more things, and tell all to you.

So, dear friends, here starts easyisbetter in Denmark.

Note: I will try to write these new posts also in English. With it, on the one hand I can practise the language, and on the other hand my blog could be read for more people. If you find mistakes in the English text, please don´t hesitate in tell them to me. You are making me a big favour!

Por renovación del blog estaré algún tiempo sin publicar contenidos nuevos

Cada vez somos más los sencillistas y esto hace que tengamos que comprarnos un sitio más grande para que entremos todos. Creo que ya llegado el momento de tener un dominio propio (sin la coletilla wordpress.com) y un alojamiento web también propio. Y en eso voy a trabajar en las próximas semanas.

En ocasiones hace falta parar un momento y dedicar tiempo a lo que en ese momento se necesita. Por eso, en las próximas semanas no vais a encontrar contenidos nuevos; estaré con los cambios técnicos del blog. En un principio pensé que podía con todo: escribir cosas nuevas, hacer los cambios y tener vida propia. Pero luego decidí que merecéis lo mejor. Y si escribo “por rellenar”, no vais a recibir lo mejor. Así que cada cosa a su tiempo y un tiempo para cada cosa.

En resumen: podéis leer entradas antiguas en cualquier momento, porque van a seguir aquí hasta que haga el cambio (y luego en cosa de horas volveréis a tener acceso, sólo que con otra apariencia); pero no encontraréis cosas nuevas en algún tiempo (no sé cuánto, dos o tres semanas, o quizá más, o menos, lo que necesite).

Lo que sí que quiero pediros, y esto es muy importante para poder mejorar, es que me digáis TODO lo que no os gusta y querríais que fuera diferente en el nuevo formato (por supuesto también decidme cosas del contenido, faltaría más). Necesito saberlo para poder hacer los cambios.

Este blog es vuestro, si no existieráis vosotros no tendría ningún sentido publicar nada. Por eso hago todo esto, para daros más facilidades a la hora de leer el blog, que no se “caiga” en el momento más inoportuno, que no nos moleste nadie. Porque vamos a tener nuestro sitio propio. Para hacer lo que nos dé la gana.

Lo dicho: disculpad las molestias y… ¡nos leemos en nuestro futuro sitio!

Conclusiones del curso que hice de gestión del tiempo

2013-01-31 11.17.10Hace poco anuncié en mis redes sociales que iba a realizar un curso sobre gestión del tiempo y que contaría por aquí lo que haríamos.

Lo prometido es deuda. Una vez realizado dicho curso (de dos horas de duración), os cuento lo que hicimos (y después, las conclusiones que he sacado yo de todo ello):

1. Comenzamos con una dinámica para conocernos. Se trataba de escribir en una hoja adhesiva lo siguiente:

– Que nos gusta hacer un domingo por la tarde.

– Cuál es nuestra afición favorita.

– Lo que nos gustaría encontrar en las personas.

– Qué deseo le pediríamos a un hada o a un genio.

Una vez contestadas estas cuestiones, la profesora intercambió los papeles y nos entregó uno diferente a cada una (hablo en femenino porque las participantes éramos todas chicas). Se trataba de encontrar a la persona de la que teníamos el papel.

Luego charlamos un rato con esa persona sobre las cosas escritas en el post-it y la relación que manteníamos con la gestión del tiempo.

Después explicábamos lo que habíamos descubierto de la otra persona.

2. A continuación la profesora nos pidió que analizáramos cómo organizamos el tiempo plasmando en un reloj dibujado un día de entre semana y otro de fin de semana por fragmentos de actividad.

3. Luego, se rellenaban los huecos de las diferentes horas (de fragmentos de actividad)con colores según el uso que le diéramos.

(esto parece un poco confuso, pero se trataba de que visualmente nos diéramos cuenta del uso que hacíamos de nuestro tiempo).

4. Lo siguiente fue describir qué sensación nos producía ver en qué empleábamos nuestro tiempo.

5. Después tuvo lugar una explicación teórica sobre tiempo disponible, no disponible, etc. Y también de los famosos cuatro cuadrantes para dividir nuestras actividades: urgente + importane, importante + no urgente, urgente + no importante y no urgente + importante.

Después, la profesora nos explicó que, con esta clasificación, estamos en posición de organizar una semana completa encajando nuestras actividades por franjas horarias.

Conclusiones personales de este curso

Lo primero de todo, quiero dar las gracias a la Casa Joven del Ayuntamiento de Segovia por haberme permitido hacer este curso, que fue totalmente gratuito. Desde este organismo se organizan gran cantidad de actividades encaminadas a encontrar empleo, una mejor gestión de la vida privada y laboral o cómo emprender. Me parece una labor muy muy loable, porque, además, todo lo que hacen es gratis para el usurio. ¡Un 10 para ellos!

Dicho esto, paso a comentar, de manera personal y desde un punto de vista teórico, lo que yo extraje de este curso. En ningún momento quiero menospreciar a la empresa encargada de impartir el curso, ni mucho menos a la profesora, quién fue muy atenta en todo momento.

1. En mi opinión, el origen fundamental de una mala gestión del tiempo está en que no tenemos identificadas nuestras metas. Si no sabemos dónde ir, no podremos planificar cómo hacerlo. ¿Estáis de acuerdo?

Le he dado muchas vueltas a este tema y me parece muy importante; por lo que voy a intentar ofrecer herramientas en este blog para poder ayudarnos entre todos a identificar nuestros objetivos vitales. (¡Toma ya!).

2. Por otra parte, y nada que ver con lo anterior, creo que el sistema de cuadrantes de urgente, etc. es útil para situaciones de “emergencia” (como cuando a mí me pilló el toro…); pero no para el día a día.

Hay muchos sistemas de organización del tiempo. Como he comentado en otras ocasiones, yo sigo (o, al menos lo intento) uno llamado GTD (de David Allen). Yo reconozco que es complicado, pero para empezar, un buen uso de la agenda (como explico aquí) y algunas listas de tareas podría sirvir.

También este es otro aspecto sobre el que he estado reflexionando estos días y sobre el que investigaré para, también, ir ofreciendo diferentes sistemas de organización del tiempo para que podamos elegir el que mejor nos vaya.

3. En otro orden de cosas, quiero decir que las explicaciones teóricas en este tipo de campo (gestión del tiempo) y dado el tiempo limitado del que disponíamos (dos horas) sobran. Me hubiera gustado que fuera más práctico, tal y como se hizo en la última parte; ofreciendo herramientas útiles para una mejor gestión del tiempo.

Por último, una reflexión más (lo siento, hoy estoy muy reflexiva…): ¿por qué sólo éramos mujeres en el curso? Hombres del mundo: ¿ya sabéis todo sobre organización del tiempo o es que no queréis aprender?😉

¿Cuándo una llamada es mejor que un mensaje escrito?

Tanto las llamadas de teléfono como los correos electrónicos han sido temas que hemos tratado en este blog, y siempre me he mostrado más a favor de solucionar las cosas por escrito que llamando.

¿Por qué?

Porque el lema de este blog es que “es peor robar tiempo que dinero, porque el primero nunca se puede recuperar”. Y es que una llamada de teléfono en ocasiones puede suponer acabar con la planificación de la jornada de la otra persona (y también de la tuya propia).

Por eso, antes de descolgar el teléfono para llamar a alguien…

Piensa si realmente es necesario llamar, o, por el contrario, se puede solucionar con un mensaje de texto por cualquier vía electrónica. O, también, si lo mejor es hablarlo en persona.

Decide si el momento de hacer la llamada es el propicio para la persona con la que te vas a comunicar. Valora durante unos segundos qué puede estar haciendo y si le vas a importunar.

Si imprescindible llamar, pero puede esperar, pregunta a la persona en cuestión cuándo le viene mejor que le llames.

Pero, ¿hay algún momento en que es mejor llamar que escribir?

Sí; principalmente cuando se está en horario laboral y el tiempo es escaso, se debería llamar por teléfono cuando los correos electrónicos se están tornando “conversación”. Es decir, cadenas casi interminables de mensajes que implican tiempo y esfuerzo y que, con una llamada, se solucionaría en cuestión de minutos.

Y además:

Cuando el tema es delicado, y un mensaje sería demasiado frío. En ocasiones, escuchar la voz de alguien vale más que lo que se dice.

– Aunque no sea en el entorno laboral, pero la cuestión requiera de preguntas y respuestas, lo mejor es una llamada.

Cuando no se puede esperar.

Cuando queremos que haya constancia de que esa conversación se ha producido (para efectos legales, por ejemplo). Porque siempre se puede alegar que “no llegó el mensaje”.

Cómo organizar la limpieza de la casa

Limpiar la casa es una de las tareas que casi todos tenemos que desarrollar en nuestra vida diaria. Para algunos puede ser un verdadero quebradero de cabeza, porque la suciedad se va acumulando y cada vez se hace más difícil ver la casa reluciente.

En esto lo importante es marcarse unas pautas. En esta entrada dividiremos las tareas por la periodicidad con la que deberían hacerse: siempre, a menudo y de vez en cuando.

Siempre

Mantener la casa ordenada. En este blog hemos tratado repetidamente la importancia de que todo tenga su sitio. Para que la casa se vea limpia, lo primero es que cada cosa esté en el lugar que le corresponda (si no es así, lo primero de todo es buscar un lugar para cada objeto).

Rutina de limpieza. para que la casa se mantenga limpia, es importante establecer rutinas que se deben cumplir siempre y por todas las personas que viven en la casa(como quitarse los zapatos al entrar en casa, recoger los platos y meterlos al lavavajillas o fregarlos a mano o tirar la basura). Es fundamental que cada habitante colabore en el mantenimiento de la limpieza de la casa. Si todavía no está establecido quién hace qué, es el momento de hacerlo. Si hace falta, por escrito.

Los materiales. Es importante tener un buen equipo de limpieza y en un lugar de fácil acceso. Como sugerencia personal, animo a usar productos que sirvan para varias cosas y tener sólo lo necesario (al fin y al cabo, agua caliente y algo de jabón limpia casi todo y no hace falta tener un armario hasta arriba de sprays).

A menudo

Hay que cosas que se pueden (y se deben) ir haciendo cuando surge el “problema”; como pasar una bayeta y aclararla cuando se ensucia algo. Además:

Ventilar: la habitación de dormir debe airearse nada más levantarse uno y durante unos diez minutos. Es la mejor manera de alejar a los ácaros y de refrescar el ambiente.

Hacer la cama: a diario. No hay nada que cause peor impresión que una cama deshecha a las cinco de la tarde. Ah, las sábanas y toallas deben cambiarse con asiduidad.

Limpiar los baños: se debe hacer prácticamente a diario (si bien depende del uso que se haga de él). Y cada cierto tiempo, con lejía.

Barrer, fregar y recoger la cocina: según el uso, incluso se debería hacer varias veces al día (después de cada comida). Y cada cierto tiempo, limpiar a fondo armarios, frigorífico, etc.

Limpiar el polvo y pasar el aspirador: una o dos veces por semana es suficiente (aunque depende si hay animales domésticos o niños que ensucian más).

Tirar la basura: de la cocina debe tirarse, al menos una vez al día (principalmente cuando hay restos orgánicos) y del resto de la casa, cuando esté lleno el cubo (cuando sean deshechos que no causen mal olor).

Recoger las cosas. Trata de que todo esté en su lugar. Si es posible, que no se quede nada por medio antes de la hora de ir a dormir. A la mañana siguiente será descorazonador ver los trastos por medio (también hablo de cuando se celebran fiestas en casa, por lo menos lleva todo a la cocina)😉

De vez en cuando:

Pasar el aspirador a sofás y sillones: alejan a los ácaros y evitan posibles alergias.

Limpiar armarios, adornos, puertas, ventanas…: con una bayeta húmeda y siempre teniendo en cuenta el material del que estén hechos (hay que tener especial esmero con picaportes y otros objetos que se toquen a menudo, se deben desinfectar).

Limpieza general: me refiero a lavar colchas, cortinas, limpiar azulejos, encerar lo “encerable” etc. Lo habitual es hacerlo una vez al año cuando llega la primevera (así es más fácil que se seque al aire). También esta limpieza implica ordenar la casa: regalar lo que no se quiera y esté en buen uso, tirar cosas, etc.

Nota de la autora: esto es una guía básica. Seguro que se me han olvidado cosas y hay otras que no he incluido porque no pertenecen a “limpieza” propiamente dicha (como coladas, o preparar comidas o regar las plantas).

* Parte de la información de esta entrada está sacada del libro “Liampiar con Svabba”, que publicó hace tiempo Ikea para su sección Family (lo he buscado por internet y no lo encuentro, no sé si seguirá en las tiendas). Esta obra además contiene trucos útiles de limpieza como productos o maneras de limpiar ciertos materiales.

Comparte con otros lo que crees que pueda interesarles

La era en la que vivimos se llama “de la información” , no en vano, a diario recibimos ingentes cantidades de datos, infinitamente más que hace tan sólo unos cuantos años. Por otra parte, ahora es más fácil que nunca compartir esa información. Además, por todos es sabido la situación económica que se vive en España y otros países.2012-07-08 22.02.25

A la vista de esto, te propongo que practiques lo que yo llamo el “comparting“. Se trata de hacer llegar a otro la información que tú tienes y crees que puede serle de utilidad. Así de simple. Sé que muchos de vosotros ya lo hacéis, pero a los que aún no lo practiquen, les animo a que lo hagan cuanto antes.

Beneficios

Son evidentes, principalmente para el que recibe la información: tendrá en su poder datos que, de no habérselos hecho llegar tú, podrían no haberlos recibido nunca. Y esa información puede que sea muy importante o que, simplemente, ayude a un proyecto que éste tiene entre manos. Todo sirve. Y si no, se borra y punto.

También para el que lo envía tiene beneficios. El primero es que se siente realizado y con la sensación agradable de ayudar a otro. Pero, además, está sembrando generosidad y, muy probablemente, recogerá frutos. Es decir, él también recibirá información que le interese en algún momento.

Y, por otra parte, ambos están relacionándose y manteniendo el contacto. Algo que laboralmente se llama “networking” y fuera de ese entorno son relaciones sociales. Aunque, bien es cierto, que aunque la información que se comparta no sea de tipo laboral, mantener relaciones con diferentes personas puede desembocar en contactos profesionales en un futuro.

Normas de uso del “comparting”

  1. Se hará llegar a otro información que uno crea que le puede interesar. No se trata de bombardear con “basura informacional” (como presentaciones absurdas de power point).
  2. Se acompañará la información con, al menos, un “por si te interesa” y se dirá la fuente (“lo vi en el periódico tal día”, etc.), para que pueda ser contextualizada debidamente.
  3. Cuando se reciba, se agradecerá. Esto es fundamental, así la persona que lo envía sabe que lo ha recibido y que, además, se ha tomado la molestia de escribir un “gracias”. Es reconfortante cuanto menos.
  4. Si es algo que no deben ver más personas que la propia interesada, se hará por privado. Siempre.
  5. No se debe “molestar” a la persona a la que se le quiere hacer llegar la información. Me refiero a comprometer a esa persona para que quede contigo en persona y darle los datos o llamar por teléfono sin un motivo realmente de peso. El “comparting” debe hacerse de manera desinteresada y discreta. Se deja la información a disposición del otro y que sea él quién proponga otro tipo de actuaciones para ampliarla si lo cree necesario (y, por supuesto, nosotros aceptaremos si queremos). El tiempo de las personas es muy muy valioso y se debe respetar. Llamadas de teléfono innecesarias (me refiero a cuando se pueden usar otros medios en su lugar) o el típico “quedamos para tomar un café” implican tiempo invertido y hay que pensarlo mucho antes de emprender esas iniciativas.  No siempre merece la pena, ni para uno, ni para otro.
  6. Se puede practicar con todo aquel que tengas contacto, sea por la vía que sea. Lo conozcas personalmente o no. No tiene por qué ser con gente que tengas mucha relación, el “comparting” se puede hacer con cualquiera; siempre será bienvenido.

Es más, practicar “comparting” con personas que no pertenecen a nuestro entorno más cercano es muy enriquecedor. Porque en nuestro círculo solemos tener la misma información; sin embargo, con ésta práctica podemos acceder a datos que manejan otros entornos.

Pide, no pasa nada

Parte del “comparting” es pedir. No estoy hablando de comprometer a otras personas exigiendo contactos para empleos o cosas similiares. Me refiero a solicitar, de manera educada, información que creamos que otro puede tener y que a mí me vendría bien poseer.

Y si no me la dan, no pasa nada. Lo agradeceré igualmente con educación. A veces, la información es poder y es comprensible que se niegue.

¿Cómo lo hago? Algunas ideas.

El “comparting” se puede practicar de muchas maneras. Por ejemplo:

  • Si la información está en papel, haciendo una foto y enviándola vía digital a quien crea que le puede interesar.
  • Por Facebook, compartiendo y enlazando en los comentarios mediante la @ a quién corresponda.
  • En Twitter mencionando a la persona que sea y añadiendo el enlace de donde está la información.
  • O bien por correo electrónico (si quieres saber algunas cosas sobre cómo escribir buenos e-mails, pincha aquí).
  • La aplicación para móvil Whatsapp es una muy buena manera de compartir información de manera rápida, fácil y gratuita.

Y tú, ¿Te animas a practicar el “comparting”?

 

 

 

Ponerse en marcha por las mañanas: todos los secretos (parte II).

Continuamos con la saga de activarse por las mañanas…

5. Vestirse para el día 2012-04-10 19.53.16

Aquí también es fundamental la preparación la noche de antes. Consulta la previsión metereológica y déjate preparada la ropa que vayas a ponerte al día siguiente de acuerdo con ello. Yo iría lo más allá posible: deja listos también los complementos, la ropa interior, los accesorios del pelo (si los usas:) ), etc. Así cuando vayas a vestirte, sólo tendrás que ponértelo e invertirás menos tiempo que si tuvieras que pensar en combinaciones de ropa, en elegir complementos y demás.

Los expertos en productividad recomiendan usar para el trabajo ropa en las mismas gamas de color, que sea facilmente combinable entre sí. Y también para los niños; además, para ellos, es fundamental que sean lavables en la lavadora sin más complicaciones.

6. En el cuarto de baño

Dicen que el aseo debía tener al menos una cosa que te ilusionase: una toalla mullidita, una radio con tu emisora favorita o un buen ambientador. Yo además, recomiendo que lo tengas todo lo más a mano posible: útiles para afeitarte, maquillarte, peinarte, asearte… Todo repuesto ya de antemano (no es grato tener que perder el preciado tiempo de la mañana intentando sacar algo de pasta de dientes del tubo…) y fácil de coger y usar.

7. a) Saliendo de casa

Aquí también la preparación la noche anterior es fundamental. Deja en la entrada todo lo que necesites llevarte: bolso -si te interesa saber cómo organizar el bolso o mochila, echa un vistazo aquí-, bolsa de la comida (sin la comida, pero te servirá de recordatorio)*, paraguas (si hace falta), libros, etc.

*Llevar la comida de casa al trabajo: para que sea más rápido, deja también preparada la comida que te vayas a llevar ya envasada y lista en el frigorífico. Que sea sólo cogerla, meterla en la bolsa y listo. (aquí encontrarás ideas para el taper).

Si eres de los que suele olvidar cosas en casa (llaves, móvil, cabeza…) te aconsejo que te hagas una “lista de control” o “checklist” donde anotes todo lo que debes llevar siempre cuando salgas de casa. Al cabo de un tiempo no será necesario que ni que lo consultes.

Truco para sencillistas: deja las llaves siempre en el mismo sitio, a ser posible en la entrada y en algún recipiente “especial” (una cesta de color, una cajita, etc), así será un acto reflejo dejarlas y cogerlas de ahí y será más difícil que las olvides.

7. b) Sin salir de casa

Puede que tu rutina diaria implique trabajar o estudiar sin salir de casa. Si éste es tu caso, te recomiendo la entrada que escribimos sobre ello.

8. En la tarea

Ya estás en el trabajo o ya ha comenzado tu jornada en casa; el caso es que tienes que ponerte en marcha.

Para hacerlo bien y pronto, lo mejor es… sí, ¡la preparación! Dejar la jornada anterior anotado todo lo que debemos hacer (sí, anotado, ¿que no te hace falta? ¡no me lo creo!). Puedes usar el método que más te convenga; pero en cualquier caso, deberías tener claro qué debes hacer ese día. Te aconsejo que eches un vistazo a la entrada sobre el uso de la agenda, está aquí.

Para que todo vaya sobre ruedas, si trabajas en una mesa de oficina o la tienes en tu casa, lo mejor es que esté despejada. ¿Cómo hacerlo? Consulta esta entrada y para mejorar tu lugar de trabajo, ésta otra .:)